Las puertas metálicas, entre otras ventajas, ofrecen mayor protección del hogar, un aspecto que da como resultado una mayor tranquilidad cuando se está dentro o fuera de casa. Sin embargo, en estos tiempos es importante tener la capacidad de hacer algunos trabajos por cuenta propia.
Por eso, y para un significativo ahorro en el presupuesto familiar, es necesario saber cómo fabricar una puerta de hierro pues, más allá del sentimiento de seguridad, está el hecho de haber contribuido con ese fin con las propias manos.
La estructura de hierro
Fabricar e instalar una puerta de hierro requiere gran esfuerzo y dedicación, nuestros expertos pueden dar fe de ello, primero, se debe crear un dibujo donde se aprecien las dimensiones del producto. Este será la base para montar e instalar la puerta.
En primer lugar, hay que medir la altura y el ancho de la puerta. Estos resultados se llevan al papel y se realiza un bosquejo de la puerta en el que se vea cómo va a lucir una vez terminada.
Las dimensiones estándar de las estructuras de hierro son de 900×2000 mm. En caso de que la puerta supere estas medidas, será necesario instalar un bloque adicional en su parte superior, que se cierra con una chapa de hierro, vidrio o se suelda un bloque giratorio o ciego en el lateral.
El marco de la puerta
El marco debe tener 2 cm menos que el tamaño de la puerta. El espacio que resulta simplifica la instalación de la caja y también permite realizar los ajustes que se deban hacer.
Para calcular la cantidad de bucles que necesitas, debes conocer el peso de la estructura. Usualmente se utilizan de 2 a 4 marquesinas. Las bisagras se deben soldar a la misma distancia entre sí, para que la carga se distribuya de manera uniforme. Por ejemplo, el primero se suelda con el último a una distancia de 15 cm del borde exterior de la puerta.
Es importante reforzar el marco de la puerta con algunos refuerzos adicionales. El principal debe estar en medio de la hoja de la puerta, desde allí es posible lanzar refuerzos adicionales desde las bisagras o las esquinas del producto. Estos permitirán una mejor distribución de la carga en el área de la puerta.
Pero hay que tener en cuenta que estos refuerzos no deben interferir al cortar la cerradura, instalar la mirilla o el mango. La función de los refuerzos es garantizar la resistencia de la puerta una vez terminada. La cantidad de refuerzos están sujetos a la discreción del usuario.
Materiales y herramientas
A continuación se enlistan los materiales y herramientas necesarios para colocar una puerta de hierro:
- Amolador con disco de corte para metal.
- Limas y molinillo.
- Abrazaderas
- Taladro eléctrico.
- Herramientas de medición.
Materiales para la fabricación de una puerta de hierro estándar
Entre los materiales necesarios para llevar a cabo la elaboración de una puerta de metal, tamaño estándar están:
- Hoja de acero. Su espesor debe ser de 2 a 3 mm con dimensiones de 100 x 200 cm.
- Esquinas para el marco. Deben contar con las siguientes medidas: 3,2 x 3,2 cm 6 cm.
- Herrajes para puertas.
- Protectores anticorrosión y pintura
- Espuma de poliuretano.
- Pernos de anclaje.
También es necesario contar con tubos perfilados para caja y refuerzos de 5 x 2,5 cm 9 cm y toldos para puertas. Para fijar el marco de la puerta a la pared, hay que echar mano de placas de refuerzos que midan 40 x 4 cm, grosor 2-3 mm, 4 piezas.
Actualmente, existe una gran variedad de cerraduras y herrajes para puertas, decantarse por alguna depende tanto del gusto del cliente como de la funcionalidad de la puerta. Sin embargo, hay que decir que las cerraduras de barras laterales son las más populares. Estas son un poco liosas para armarlas, pero son muy eficientes en materia de seguridad.

